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jueves, 30 de noviembre de 2017

DENTRO Y FUERA DE LA LEY


Las mujeres y los hombres no pierden la dignidad por estar fuera de la ley. Los de dentro se cuidan muy mucho de mostrar los pasos dados fuera de ella. A los de fuera no les importa no vanagloriarse de los pasos que dan dentro. Las barreras se mueven al antojo de los que las escriben, no respetan y ejecutan. Nadie ha podido invertir la pirámide. Y si lo intentas, te aplasta. Dicen que los jueces en algún momento fueron inocentes. Sería cuando sus togas olían a papilla y a sus palabras le faltaban letras.
Se oyen candados cerrándose mientras sus llaves se alejan como amantes ocasionales que con rapidez se olvidan. Se oyen disparos en libertad descerrajando carnes de cañón. Alguien tiene que pagar las deudas contraídas. Quien hace la ley se sabe las trampas. El invierno está al caer sobre los condenados y la fianza no hay quien la pague. El verano no acaba en los paraísos fiscales donde hacen su agosto legales ciudadanos de mangas anchas y corta virtud. Dicen que vale más una mentira bien contada que una verdad a secas. Puede ser verdad, no lo niego, pero tiene que ser tan deslumbrante que, el estar fuera de la ley, sea una mera anécdota.
Juntados en el exilio, permaneceremos. Divididos, caeremos.
La ley divide, el orden ordena y la falta de juicio nos condena.    

viernes, 17 de noviembre de 2017

LÍQUIDOS MINUTOS FLUYENDO


Siento no tener el tiempo suficiente para una disculpa, o para hacer lo correcto, o para dejar de deleitarme en mis errores. Lo veloz que todo ocurre me obliga a escapar como un involuntario y servil segundo entre los demás, obedeciendo ciegamente al minuto al que pertenezco. El empuje es de tal magnitud que voy con los pies por delante. El alrededor pasa tan rápido que se queda sin mí. A veces merecidamente. A veces he sido tan egoísta que no he podido ver el daño que he podido causar al mantener mi ombligo en veloz y constante movimiento. La necesidad de redención llega cuando sabes que te vas. Somos líquidos errores fluyendo sin capacidad de corrección. Somos la parte que enferma el todo. Somos carencia y pérdida, angustia y fatalidad. El frágil desatino se hace fuerte en las decisiones. De alguna manera el tiempo es el remedio con su imparable poder. Quien es inolvidable caerá en el olvido. Quien es insustituible será sustituido. Y quien tiene un lujoso presente no tardará en tener un miserable pasado. Quisiera ser capaz de resistir el desplome. De alguna manera solo quiero poder decir lo siento antes de desaparecer. No entraba en mis planes ser un vulgar cobarde segundo más dentro del líquido minuto al que pertenezco que fluye con despótica tiranía hacia el abismo de la infamia. Nadie puede hundirte más que tú. Ni siquiera el tiempo que fluye con líquida indiferencia sin importarle si arrastra fango o pulcritud.                           

viernes, 10 de noviembre de 2017

GRATOS PRINCIPIOS. (A mi sobrino vasco)


Todos los inicios aúnan expectativas, ilusiones y desazón. Es sentir el excitante vértigo de lo que sienten los que apuestan cuando la ganancia y la pérdida se ponen al mismo nivel. Es jugar con el azar para conseguir ponerlo de tu lado. Quien comienza aventuras, no contrata seguros. Quien arriesga, no se arruga. Quien no arriesga, pone sus arrugas a buen recaudo. Una forma inteligente de conservar la cordura es jugar con la posibilidad de perderla. En los más sórdidos callejones se acumulan los que creen que vivir sin poner sus vidas en juego, les dará ventaja frente a los otros cuando la partida llegue a su fin.
Todos los comienzos son grandes aventuras. De eso se trata.
Decidir traer pequeñas almas a este desalmado mundo es el principio de la mayor de las aventuras. Los valientes no dejan que el miedo les usurpe la facultad de decidir. Las grandes aventuras empiezan con un leve deseo de amar y ser amado. Y cuando ese frágil inicio crece hasta el infinito y más allá, se busca la descendencia casi sin buscar. Los deseos naturales se cumplen, los planifiques o no. Y ver el amor hecho carne destroza y completa con tal brutalidad que, tras el temblor y el éxtasis, solo queda dulce plenitud. El principio de la gran aventura llega con una carne de amor, o dos. 

martes, 31 de octubre de 2017

SUEÑOS DE UN IMBÉCIL CUALQUIERA


Cada día que uso mi vida es una satisfactoria sustracción a mi muerte. Es una loca persecución entre dos pillos en la que el más imbécil siempre cree poder ganar. Por momentos me siento como una gran estrella del ¨Rock and Roll¨, si consigo ignorar las risas que intuyo provoca mi inquietante total carencia de percepción sobre las realidad más aplastante. Los huevos de cualquier imbécil son tan grandes que no le dejan ver su propia pequeñez. Me muevo con soltura por entre mis sueños devaluados, por entre mis inútiles distorsionadas capacidades, por entre mi incomparable magia a la que solo yo no le veo el truco. Si hay alguien que cumpla el cliché de que a mayor ignorancia mayor felicidad, ese sin duda soy yo. No conozco a un tonto mayor que yo. Soy tan feliz que doy pena. En cambio, vivir en ese alegre y lamentable error, me quita las penas. Estoy en mi derecho de creer que cada día, al levantarme, hay una sala repleta de seguidores esperando disfrutar del mejor de mis conciertos. Estoy en el camerino, afinando la guitarra que tras la actuación romperé, pensando en hacer los acordes de ¨Rock and Roll¨ más cercanos a las estrellas que nadie haya hecho. Las buenas vibraciones nos llevan lejos del suelo, las hipnóticas luces nos hacen sonreír en gustosa ceguera, y el alto volumen del sonido entra por las temblorosas orejas, hasta llegar a los excitados pies haciéndolos bailar al ritmo de un clímax interminable. Es solo ¨Rock and Roll¨. Es entonces cuando abro los ojos y veo la sala vacía, el silencio roto por despiadadas risas, y yo totalmente avergonzado al no recordar haber contado chiste alguno.
Cada día me levanto pensando que hoy será mi gran noche.
¨Lets Go!¨.

viernes, 20 de octubre de 2017

FE EN EL ROCK AND ROLL


Cuando la aciaga derrota se cierne sobre un calendario más cerca de la pared gastada que de la mente del arquitecto que la ideó solo queda memoria y fe. Unos rezan para espantar el miedo a la desaparición, otros se dejan llevar sin más, y yo hago sonar las canciones que me salvaron cuando de muy joven sentía que vivir era peor que morir. Cada cual pone la fe allá donde mejor le funciona la sinrazón, donde no llega la dolorosa realidad, donde los límites no los dicta la seca verdad y donde el consuelo de la mentira campa a sus anchas. Un vibrante acorde de ¨Rock and Roll¨ te puede llevar al sitio donde siempre quisiste ir, aun a pesar de que no exista. Sentir que puede haber un sitio mejor, es la clave para mejorar el tuyo. La religión se inventó para sobrellevar con dulzura la putada que es comprender que todo tiene un final, que hasta el mejor de los humanos acabará tan descompuesto y podrido como el peor. Y si se mira bien, ahí radica la grandeza del ser, aun sabiendo que no importa ser un cabrón, eliges ser un bendito. Confundir la herramienta es el problema. Si a la fe la conviertes en un arma para luchar contra el enemigo en vez de ser medicina contra tu propia ineptitud, acabas mereciendo ser tú el único contrincante. No estoy intentando hacer del mundo un lugar mejor. Tan solo hago lo que puedo para convertir mi asco en agradable perfume, en hacer con mi mísera verdad una mentira soportable, en hacer que la aciaga derrota que se cierne sobre mí sea un estallido de color y placer. El ¨Rock and Roll¨ me lo proporciona. Esta es mi fe. Para gustos los colores. 

miércoles, 11 de octubre de 2017

AHORA O NUNCA


Hay canciones que se tatúan en el alma y dejan a los tatuajes en la piel como superficiales lienzos para caricaturas, sobre todo en este tiempo de saturaciones que uniformizan hasta lo único y lo extraño. Hay canciones que vibran en el justo momento, que te acompañan para siempre haciendo de la ocasión su acierto. La apariencia es lo de menos, lo importante es que sientas que está hecha para ti y ello hace que la soledad más profunda sea levemente soportable. La oportunidad, el momento adecuado, convierte algo en principio vulgar, en pura magia inesperada. En todo mundo feliz, avanzado, resplandeciente en la riqueza y en el vigor, hay unas invisibles cañerías saturadas de podredumbre y hedor. En toda civilización aparentemente atrasada, sin lustre ni modernidad, hay una cultura subterránea tan floreciente que ciega si se mira con la adecuada amplitud de miras. Estamos inmersos en un triste complejo tejido oculto derramado brutalmente, dispuesto para que alguien sea capaz de develar su fugaz y alegre belleza. El descubrimiento tiene que ser ahora o nunca. Una canción de tres minutos y medio es lo que tenemos para tan ardua tarea. Y si alguien lo consigue, no sirve para el resto. Cada ser tiene su reto. Es único. Y tiene que ser ahora o nunca. Y con suerte, podremos tatuarnos canciones de todos los estilos. Al contrario de la piel, el alma al parecer, parece no tener fin. Y allí, en lo ideal de su extensión, es donde únicamente es posible ubicar los ilusorios tatuajes de la felicidad.     

sábado, 30 de septiembre de 2017

PASAR PÁGINA CON EL DEDO MOJADO EN SALIVA CARMESÍ. (Dedicado a mis amigos Moi, Celia, Ademar y Nay).


Sentir el profundo dolor que produce un amor malogrado es una enfermedad que termina curando, más por lo que se aprende que por lo que se sufre. La mejor estadística y con buen tiempo escupe fracasos en la mayoría de relaciones, dejando al éxito a la altura de la imposibilidad, a la categoría de excepción, a meras ilusiones inalcanzables para la mayoría de los mortales. Para llegar a esas raras imperfecciones hay que haber pasado por la inocente pérdida de la pureza. Hay que haber sentido el más duro de los abandonos. Sentir que mereces soledad y castigo. Que no queda nadie tras de ti. Cualquiera, en cualquier momento, ha deseado morir. Unos de pena, otros de rabia. Y los que no sufren ni padecen, pasan sin pena ni gloria. Hay bares de suelo con serrín para absorber hemorragias de sangre y llanto, allí donde las copas terminan tan vacías y tan rotas como los labios que en ellas se depositan. Hay que salir de esos lugares cuando a la noche no le queda ni el nombre, cuando puedes dejar allí con indiferencia los restos completos de un corazón asqueado de escupir febril desconsuelo. Alguna vez todos allí nos hemos visto. De vista, al menos. Y si conseguimos llegar a casa, tras un descalabro tan lamentable, habremos pasado página. Y entonces podremos amar y ser amados sin falsas expectativas, llenos de cardenales, pero de alguna forma nuevamente puros y alegres. Y de nuevo, hasta la verdad más cruel y abrumadora tiene sus imperfecciones. Hay labios que apuran el licor de la felicidad sin haber roto ni copas ni corazones. Sin haber tenido que dejar para ello sus huellas en serrín alguno.
Ni falta que les hace.         

viernes, 22 de septiembre de 2017

VIVIR, AMAR, MORIR


Hasta que no pierdes en el amor, no sabes lo que es amar. Hasta que no pierdes la vida, no sabes lo que es morir. Entre tanto nos dedicamos a distraernos, a no pensar en lo amargo del existir, a pasar sin pensar, a reducir el tiempo al instante. No hay otra forma de soportar el hedor de la conciencia. Un buen chiste en un entierro dulcifica la miserable levedad que nos envuelve. El dolor es necesario para saborear el placer del mismo modo que la carencia estimula el deseo. Saber que nada somos solo se supera con un pellizco de humildad y con una bofetada de humor de esas que duelen y curan. No es decoroso hacer a los demás responsables de nuestras miserias, aunque algo tengan que ver. Hay que separar lo que nos une. Sentir furia, asco y hambre en tu interior no es novedoso para una civilización tan antigua como doliente, y quieras o no, a ella perteneces. Deja que esa humanidad retorcida pase por ti como un delicado desliz, afortunado y feliz. Llena tu segundo de gloria de chistes, amor y vida para dejar a la muerte sin nada.
Llévatelo todo.     

sábado, 16 de septiembre de 2017

A TODO VOLUMEN


El vigor tiene sus días contados, como la insalvable juventud. Mientras tanto, mejor pasar los dos fugaces regalos a todo volumen. Se pasan rápido, con más razón para no dejar nada que llevarse cuando huyan. He estado en fiestas que han durado más. Cuando crees haber aprendido la coreografía de la despreocupación, te encuentras a solas haciendo el payaso en medio de la pista y al equipo de limpieza pidiendo entre risas que vuelvas a casa, si el ridículo más absoluto te lo permite. Bailar tiene sentido si hay música. El dolor tiene su sentido tras un golpe. Pedir la última copa en un bar cerrado hace horas, no. Igual, quedarse fuera de la hoguera siendo fuego, es un inútil e irreparable gasto. Si estás en esa dulce temporada donde el fruto grita de esplendor, no lo dejes caer sin haber recibido profundas dentelladas, tan desesperadas que dejen a la satisfacción vacía de deseo en su totalidad. Mientras dure, mejor gastar los orgasmos que nos tocan cuando los órganos sean cañones que disparan, que cuando sean tuberías sin presión que lánguidamente derraman el recuerdo de un plácido líquido que una vez fue devastador oleaje. La música se escucha cuando hay un medio capaz de transportarlo, cuando hay una húmeda joven oreja esperando con ganas de morir de placer al convertir la física presión sonora en percepción divina e irreal en un joven cerebro todavía sin pudrir. Entonces y solo entonces, mejor a todo volumen.
En todo esto, hay una paradoja. Si consigues llegar vivo y disfrutado a casa cuando la fiesta parece haber acabado, comienza otra tan interesante y divertida que, yo al menos, no me pienso perder.           

jueves, 7 de septiembre de 2017

CARICIAS Y GOLPES


Las historias se escriben con lo real y con lo imaginario. La juventud es una dulce promesa destinada a no cumplirse. El vigor más resplandeciente acabará lánguidamente opaco. Allí donde la belleza explota inacabable, retozando ingenua, crecerá la mugre. Es difícil mantener el tipo mientras se va cayendo. La misma tierra que sirve de patio de colegio para acariciar alegremente pequeños pies de tierna carne servirá como morgue para recibir sus descompuestas extremidades cuando la hora del recreo termine. La relatividad es el único concepto en el que caben las caricias y los golpes. Según donde se fije el punto de vista, habrá placer o dolor. Cualquier paraíso que se precie oculta un infierno en toda regla. Los motivos para el entusiasmo son intercambiables también con la depresión. Pasarán infinitas almas y no se podrá distinguir si sus huellas pertenecieron a cuerpos malditos o bondadosos. Entre la infección y la salud solo hay una transmisión patrimonial, y si el nuevo dueño paga sus impuestos, colabora con el bien común. Si hay estupidez en el mundo es porque hay estúpidos. Si hay sensatez en el mundo es porque hasta la imbecilidad tiene sus fallos. De nada sirve esquivar las pequeñas trampas si al final hay un enorme socavón insalvable inventado por un charlatán sin escrúpulos que, solo Él ríe sus gracias. Tanto esfuerzo por construir belleza, soportando golpes y caricias, para no conseguir ni un ápice de frescor en este lodazal de locura. El suicidio no sirve. Quizá, mentir. Imaginar que hay vida en el sueño. Que el sueño es la vida. Quizá ahí, y solo ahí, lo real no llegue.      

jueves, 31 de agosto de 2017

RESUMEN 2


Cuando te enfrentas al acto final solo quedan dos opciones, o inventar lo que fuiste, o extender juntando sin miedo las miserias y la escasez de aciertos que a lo largo de los años se han tenido. Ninguna elección me parece mejor, es más, la única buena solo es la tuya, aunque para los demás no lo sea. Si aceptas con orgullo tus convicciones, tendrás ventaja en el adiós y con plenitud diáfana podrás decir que no has vivido como un muñeco. Para ganar la dignidad primero hay que perderla. Para dirigir tus pasos hay que pisar en firme hasta cuando ya no hay camino. Hacerlo a tu manera supone tragar más de lo que tu cuerpo puede expulsar, arrepentirse lo mínimo, no como quien se arrodilla y enfrentarse a todo ausente de miedo para reconocer golpes y fracasos. Tener una vida plena supone aceptación e inteligencia. Se debe ser insobornable en la búsqueda de uno mismo sin reparar en gastos, aunque ello nos ocasione la quiebra. Si nos tenemos que marchar, mejor ser nosotros y no otros. En resumen, mejor dejar a nuestra manera, en el ataúd, los amores que tuvimos, las risas, los lloros. Y dejar a los demás, tan solo, elegir las flores.        

viernes, 11 de agosto de 2017

LA SOLEDAD DEL POBRE


Fue querido mientras tuvo billetes que gastar, mientras las fiestas corrieron por su cuenta. Los conocidos se agolpaban en su puerta, arreglados y perfumados, dispuestos a hacerle la existencia más alegre, más amena. Si no sabía a donde ir siempre había quien le sacaba de apuros y le indicaba el sitio de moda en el que la diversión refulgía obscenamente en exceso. Si no sabía qué vino pedir, el recién experto enólogo por un curso gratuito ¨on line¨, lo sacaba de la indecisión con los matices de color en las mejillas que da ser un redomado caradura. Si necesitaba consejo en la forma de vestir, un ganado de ¨personal shopper¨ salía en desmandada jauría para hacerle ser un tío fino y elegante y dejarle la tarjeta en harapos, o simplemente desnuda. Si no sabía mantener conversaciones interesantes con chicas interesantes, no le faltaba experimentados ¨gígolos¨ que lo llevaban a los sitios de alterne más lujosos. Fueron días de vino y rosas que con gusto ¨degustó¨ hasta que, la falta de frescura monetaria agrió el vino y pudrió las rosas. Los acreedores se agolpaban en la puerta. Y los números de teléfono antes llenos de amistades de rápidas respuestas después se llenaron de desconocidos con el móvil desconectado. Nadie ya parecía conocerle. Solo respondió el último de la lista, uno que apenas recordaba, uno que no le acompañó en ninguna fiesta. Los honrados aburridos no sirven para hacer el imbécil.
Cada cual hace con su dinero lo que quiere. Tanto si sabes lo que quieres, o no.      

sábado, 15 de julio de 2017

HUMANA NATURALEZA


Somos la causa del deterioro de la naturaleza o su inocente natural producto. A nadie preguntan antes de llegar si es su destino deseado o no. La cultura del bien o del mal es un artificio ficticio al albur de un planeta sofista como pocos. La intención es un objeto tan maleable como inútil. Hay quien nada más venir, está deseando salir. Hay quien entra y malgasta su maravilloso tiempo en despreciar al resto culpando a la gente de su propia total ineptitud. Hay árboles a los que el bosque les impide ver lo que son. La semilla de la ignorancia crece en los más inhóspitos parajes, de tal modo que la fuerza de la cantidad abarata cruelmente a la calidad. Venimos para partir. Somos naturales. Somos montón y somos soledad. Somos tan naturales como lo son un festín de insectos en un cuerpo carnal recién abandonado de vida. Somos tan inocentes como lo es el mundo al que pertenecemos. La humana naturaleza es y será lo que siempre ha sido. Creer en un juez capaz de discernir del bien o del mal, es una hermosa manera de perder el tiempo. Y aun así, no vale la pena comprender la triste realidad. No me gusta la humana naturaleza tal cual es. Tal cual soy. Aun a mi pesar, prefiero soñar. Aproximadamente es lo que pienso.   

viernes, 7 de julio de 2017

NECESITO UN CAMBIO


De tanto dejarme llevar he llegado a un sitio alejado años luz de mí. No me reconozco. El que se afeita en el espejo no soy yo. El que camina con mis piernas es otro. El que pide un menú de crisis en el restaurante chino no lo hace con mi voz. El que gasta mi dinero en un tugurio de apuestas lo hace sin mi consentimiento, yo nunca apostaría a que el CD Eldense pierde doce a cero en ninguna competición por benéfica que fuera.
Me siento como un vulgar demonio dentro de mi propio cuerpo deseando que llegue cuanto antes el sacerdote exorcista que el obispado provincial designó. Estoy viendo Telecinco a la hora de comer y es un indicio que cualquier juez convertiría en sospecha si me hubiera conocido en el pasado. Estoy viendo un programa en el que va gente necesitada de cambios en sus vidas y tres personas expertas en estilismo consiguen con un sencillo corte de pelo y unos humildes trapos cambiar lo que ocurre más adentro de la piel. Estoy a punto de llamar, pero el que ya no soy yo prefiere darle al uno en el mando a distancia y sale una sesuda entrevista a pie de calle a un tal DJ Kiko mientras sale del gimnasio y se monta en el coche. Necesito un cambio con total urgencia. Yo no era así. Si alguien puede ayudarme que me haga una perdida, prometo contestar.  

viernes, 23 de junio de 2017

ABANDONO Y PÉRDIDA


El abandono produce inseguridad, rabia y confusión. Tras una ruptura quedan expuestas las heridas en el tablón de anuncios dejándote tan vulnerable y descosido que te crees incapaz de reconocer tus propios pedazos tras la implosión. Cuando inesperadamente se rompe lo irrompible no solo se llevan amor y sangre, te dejan con lo que nunca fue tuyo. Obligado a ser el muerto y el velador a la vez, el enterrador y el enterrado, la ausencia y el adiós, el utensilio inútil, la edad acumulada y la vejez. Quien más puso, más perdió. Quien más amó, más adelgazó. Los amores destruidos engendran locura, pero también oportunidades para el crecimiento. Caer en la mayor de las tristezas, ofrece una nueva visión. Cuando se agota la oscuridad, la mínima luz es el mejor de los estímulos para rebotar y saltar con renovado límpido ímpetu. Y en ese instante el recién estrenado orgullo vuelve a hacer de las suyas. Realmente nunca te había abandonado, tan solo habías olvidado que lo tenías. Y entonces sientes el abandono y la pérdida pasados como un tránsito de obligado cumplimiento para obtener una dulce venganza contra quien no supo ocuparse de ti, contra quien al abandonarte abandonó lo mejor que tenía y sin remedio, te perdió.   
      

viernes, 16 de junio de 2017

SI PUDIERA HABLAR DIRÍA NADA. (Dedicado a Eneko, uno de los mejores productos humanos que conozco)


La negación es la fase preferida del adolescente, necesaria para cambiar la piel infantil por la que rodeará su próximo y propio carácter. Destruir para construir. Hay que dejar atrás lo que la familia y el colegio impone. Hay que salir de la obligación para desear volver, solo si vale la pena. Y si no, alejarse lo más posible, sin pena. Un, dos, tres, cuatro y que empiece la diversión. Lo que más valora un ser púber es la cantidad de confianza que en él se deposita. Puede parecer paradójico, pero es la mejor opción para que se maneje con responsabilidad, para que sienta realmente su vida como propia y para que haga de sus errores virtud. No hay fórmulas exactas que hagan ciudadanos modélicos, ni lo contrario. Lo que para unos puede ser estímulo, para otros puede ser freno. Quien piensa que su pensamiento es digno y modélico, sencillamente no piensa. Quien se compara, pierde. Tanta palabrería me pierde. Si la juventud no me hubiera abandonado tan ferozmente y pudiera hablar desde aquella maravillosa cima de inseguridades, asco y mugre, diría nada. Así es como agarro la negación de la que hablaba al principio, negándome a aceptar el final.
Sigo comprando champú para cabellos rizados y turrón del duro.  

viernes, 9 de junio de 2017

RESCATE SUBJETIVO DE JUSTICIA


Dentro de los cabezas de limón había un autor que mis viejas orejas reclaman poner en un sitio de honor. He tenido que superar ridículos prejuicios y carbonizar centenares calendarios para no importar lo que piense nadie de mi opinión. Hay gente tardía y yo soy de los últimos, siempre es mejor mejorar al ritmo de los caracoles que persistir en la coherencia del error. La música está llena de maravillosos fantasmas que tan solo existen para los médiums. Aunque en este caso, el artista invisible una vez tuvo un cuerpo apenas triunfal. Evan Dando tenía un grupo que por aquel entonces no me interesaba, me resultaba blando e intrascendente y encima era ¨guaperas¨. Ya se sabe que el desprecio se nutre de la propia mediocridad cargada de orgullo y así otorgar justificación a la existencia. Pero, escuchar sus canciones me incomodaba de modo extraño. No aceptaba sentir que, a pesar de ser lo más alejado a mi gusto, me gustaban.
Fue un proto-grunge. Las melodías rebosaban en Nirvana y nadie se escandalizó por ello. La actitud de los Lemonheads tiene de todo menos postura artificial. Con el tiempo les fui siguiendo la pista y cuanto más se diluían en el desinterés del público y de la crítica, más los escuchaba en secreto. Leí un artículo que confirmó mi intuición, decía que el tal cantante iba arrastrándose por los escenarios y que teniéndolo todo para ser lo que hubiera querido, decidió no ser nada. Oigo sus canciones y veo a un creador insobornable, comprometido tan solo con su obra. Veo sus actuaciones en directo y sus ojos apenas se abren. Los acordes que utiliza son su personal expresión salidos con una extrema timidez y una abrupta sensibilidad. Hace poco ha sacado un antiguo trabajo con un sonido más cuidado y he leído un artículo de un crítico diciendo que tal vez todo lo que se dijo y lo que no se dijo de él, tan solo fueron leyendas urbanas. Él nunca tuvo culpa de ser guapo y talentoso. Los críticos y yo, siempre hemos tenido la culpa de no saber llevar nuestra carencia de belleza y de talento dignamente. 

viernes, 2 de junio de 2017

DE AMOR Y DE OTROS ALIMENTOS


Estar enamorado es tener hambre infinita y no sentirse satisfecho ni con mil banquetes de exquisitos manjares. Es ser luz y no encontrar oscuridad capaz de tragarte. Es sentir como bailan tus pies en total quietud gracias al alegre e incontrolable temblor de un suelo con vida propia. Es reír sin motivo o arder sin llama. Ver como el intenso color rojo de un domingo se derrama con naturalidad hasta su lunes. Es oír el despertador como una magna obertura. Es hacer de la fascinación, hábito. Y de la gana, costumbre. Desde que ella llegó, yo dejé de ir. Desde que ella está, dejó de importarme donde yo esté. Y todo lo contrario. Simplemente soy y estoy mejor. A la humanidad le iría mucho mejor si toda ella estuviera enamorada el mayor tiempo posible.
Hasta aquí he hablado de amor, ahora toca hablar de otros alimentos. Sentir la frustración del desamor es tener el vientre lleno de nada y sentir la imperiosa necesidad de cagar todos y cada uno de los cristales en los que se convierte el corazón al romperse y, con la fuerza de la gravedad, bajar del pecho al estómago para hacer sangrar sus paredes con furia, como si nunca hubieran sido vecinos bien avenidos, como jode una comida putrefacta de digestión imposible. No estar enamorado es llevar alimento a la boca que ni fu ni fa. Sentir la indiferencia es comer solo en un restaurante con encanto y hacer la digestión cambiando de canal sin que nadie se enfade. O lo contrario.
Para poder estar enamorado hay que saber no estarlo, saber estar solo, alimentarse bien, y lo más importante, tener el corazón en su sitio.          

viernes, 26 de mayo de 2017

PEDIR LA VEZ


No acostumbro a entrar si no hay clientes. Me asusta la soledad en todas sus formas. Supongo que me viene de haber nacido en la habitación de la casa de mi abuela mientras el barrio dormía y no en una planta de hospital lleno de barrigas a punto de explotar. Uno siempre desea lo que no ha tenido. En la escuela, no me fue mejor. No la conocí hasta que cumplí los doce, y desde entonces no acostumbro a entrar en sitios donde no hay nadie. De hecho, me encanta pedir la vez allí donde la multitud se agolpa para lo que sea, y si es un atasco, ni te cuento. Crecí tan al margen del margen que solo quería pertenecer a algún grupo. Hasta el menos interesante me producía interés. Fui a la iglesia contento y a menudo, hasta que dejó de tener clientes. Fui al gimnasio con intensidad hasta que se vació por el vicio. Fui el más vicioso hasta que me vi solo de nuevo, rodeado de exdrogadictos. Siempre por detrás y sin nadie a quien pedir la vez. Luego hicieron familias con hijos. Los clientes que perseguí, ahora se amontonaban a la salida de los colegios, en las oficinas de los bancos a la hora de comer para pedir créditos, en hoteles de todo incluido en fines de semana con lunes en rojo, en oficinas de abogados de mala muerte para conseguir una separación barata, en redes sociales para volver al mercado y en centros de salud esperando tratamientos de quimioterapia, de esos que llenan huecos en los que solo los gusanos piden la vez.  

sábado, 29 de abril de 2017

PULSIONES DESCARNADAS


Tratas de portarte bien, de colaborar con el medioambiente, de cumplir como un ciudadano ejemplar, pero la cabra tira al monte y te portas como un rufián, la toallita mojada con la que te limpias el culo la tiras al inodoro, y aparcas en la plaza para discapacitados cuando vas a pillar, solo un momento, eso sí. Lo intentas, pero por hache o por be, todo se tuerce. La confusión te lleva a creer que has tenido una cita al salir de una casa de citas y que estar desahogado es un sinónimo de enamorado y bien mirado tampoco es tan descabellado pensarlo. Te gustaría salvar a las especies en peligro de extinción sin saber que harías mejor desapareciendo tú. Tienes buenas intenciones, pero tus pulsiones no se las salta un galgo. Crees en el poder del dinero y no vas desencaminado, pero te falta la capacidad para darle un uso adecuado. La muerte es una vieja zorra que no vive del dinero, se dedica a observar, no necesita pedir, tan solo esperar. Se tarda toda una vida comprender que de la cuna a la fosa solo hay un pestañeo y si lo consigues, ahí estará la guadaña para arrebatarte la poca luz que hayas visto. Siempre será así. No seas paleto y mantén tus pulsiones a raya. Eso sí, las rayas mejor con sombra.         

viernes, 21 de abril de 2017

VACACIONES EN LA COSTA DEL ABSURDO


Acabamos de contratar una habitación compartida en la costa del absurdo. La incomprensión está asegurada, la mugre también. Lo pasaremos de miedo en medio del caos. No habrá paredes que nos detengan, ni lujos que no podamos pagar. Aburrirse será un objeto en extinción. La vida latirá tan fuerte que incluso desear morir resultará placentero. En vacaciones hasta las ratas parecen sirenas, el lodo flores y los humanos personas.
Acabamos de contratar un todo incluido sin saber que no hacía ni puta falta, sin saber que al nacer ya veníamos firmados de casa sin nuestro consentimiento, sin saber que una gota de esperma rubricando un óvulo de nuestros progenitores es todo lo que se necesita para arder en el infierno, sin saber que es una estupidez pagar dos veces por el mismo artículo.
Acabamos de derribar las paredes del hastío con nuestras inocuas razones y miramos con desprecio a quienes dejamos atrás, sin saber que tarde o temprano, otra caterva de incautos nos dejarán igualmente tan atrás que dudaremos hasta de haber existido.
Somos comunistas baratos derribando muros que se volverán a levantar más altos y gruesos mientras celebramos la victoria.
Acabamos de cerrar por vacaciones.

viernes, 14 de abril de 2017

EPITAFIO (A Dani)


Hoy me levanté con el sueño caliente, tan real y humeante como un plato de lentejas recién servido. El día ruge con furia tras una noche reveladora. Los latidos vitales son disparos de cañón y la sangre vibra como ondas de canciones de amor perfectas. Sin querer me vienen a la cabeza la acumulación de recuerdos que se despliegan como una interminable alfombra mágica produciendo dolor, vértigo y placer a partes iguales. Cuando más cerca te encuentras del final más valoras el principio. Si la juventud de otros y su inmortalidad es un descolorido cartel en una tienda en venta en un barrio decadente, suspira por todo lo que fue y no pases a su lado como si no tuviera nada de valor para tu poderío juvenil: te está enseñando tu propio futuro, ahí es nada.
Hoy me levanté pletórico al sentir que ayer me amaron. Mañana no es importante. Cuando uno se va, al menos deja de joder.
Hoy desperté con todas las dudas resueltas. Ahora sé lo que escribir en mi epitafio, en bella tipografía faltaría más:
                                                
                                                 
                                                       POR MÍ VALE

                                 Las gallinas que entran, por la que salen.        

jueves, 30 de marzo de 2017

RIQUEZA POR LA ENTREGA


Voy a cambiar completamente lo establecido en la concepción de la economía productiva. Voy a hacer del desprendimiento ¨acaparacción¨ y de la entrega la mejor de las ganancias.
Para ello solo se necesita tener a alguien que lo merezca, o mejor aun, aplicar la receta a diestro y siniestro sin hacer de juez. Debería funcionar de igual modo. Para que funcione solo hay que cerciorarse de que lo que tienes para repartir sea valioso y no mierda. Una confusión de lo más común es creer que tu odio se alivia esparciéndolo por ahí. No estoy revolucionando nada, tan solo recordando lo que otros mejores que yo aplicaron en sus vidas. El amor se mide por la cantidad que puedes dar y no por la que esperas recibir. Tener los bolsillos vacíos te impide saldar las deudas, pero estar libre de deudas te los llena.
Voy a ir a todos los cursos impartidos por ¨coaches¨ de éxito para hacer todo lo contrario de lo que propugnan. Voy a ir al gimnasio para reflexionar con las pesas y fortalecer así la musculación de mis ideas. Voy a ir a misa todos los domingos a practicar zumba. Voy a plantar árboles en el tejado y a cobijarme del sol con su sombra los días de lluvia.
Dime si tengo sentido estando tú tan lejos. Dime lo que hacer con mi vida si la dedico tan solo a mí.
De pobres está el mundo lleno.

viernes, 17 de marzo de 2017

QUIEN ESPERA LO SUFICIENTE, GANA


No importa empezar perdiendo, importa tener la paciencia suficiente para dejar que el tiempo haga su trabajo y de a los últimos, lo que una vez fue de los primeros. Resistir es un arte al alcance de una extrema minoría, tan imperceptible como un virus letal adormecido a punto de reventar en un cuerpo con la salud de hierro. Nadie con la soberbia satisfecha cree que su nivel por derecho adquirido pueda tener fecha de caducidad. Y sin saber por qué, cualquier ¨mindundi¨, con la suficiente dosis de paciencia, lo deja tan atrás que tras él parece no quedar nadie. Confundir el culo con la boca es habitual. La competición es lo que tiene. A los que se creen ganadores les suele faltar sentido del humor. Toman tan en serio su elevada posición de poder que se creen inmortales, haciendo reír a la mismísima muerte, tan socarrona ella. Quien no comprende lo poco que es, no sabe lo grande que hubiera podido ser. Quien no siente como suyo el dolor ajeno, no merece el más mínimo placer. Quien no es capaz de saber perder, no merece ganar. Quien no sabe compartir, no sabe competir. Y quien no sabe esperar, pierde. El mundo no es para los serios. El mundo es para los que saben echarse unas risas entre lo que va del alumbramiento a la fosa.           

viernes, 24 de febrero de 2017

LA RUTA CAYÓ COMO EL MURO


Dicen que la mítica ruta 66 ya no existe y que los ¨rockeros¨ más nostálgicos se plantearon enmarcar un trozo de asfalto para guardarlo en el museo del alma como antes hicieron los alemanes del este con el muro o los seguidores del Athletic de Bilbao con el césped de San Mamés.
En todo viaje hay expectativas y decepciones. Líneas de llegada y callejones sin salida. Tribulación y gozo. Rabia y calma. Accidentes inesperados y dulzona continuidad. Risas de pena y llantos de alegría. Deslizamientos y tropezones. Pérdidas y encuentros. Fatalidad y hermosura.
En todos los viajes hay vivencias enriquecedoras desde el primer paso, menos para quienes lo recorren solo para llegar al último. La mejor canción se disfruta sonando aunque, pareciendo contradictorio, también es de solaz deleite una vez enmudecida rememorarla, siempre y cuando atentamente se escuchó.
Una increíble aventura se desarrolla con la misma intensidad desde Chicago hasta Eleine como desde la plaza Castelar hasta la esquina del guardia siempre que se haga con el corazón. Lo de fuera siempre está adentro.
Dicen que la ruta 66 cayó como el muro o San Mamés. Y no voy a negar evidencias. Pero mientras que este destartalado cuerpo respire, habrá ¨Rock and Roll¨, muro y césped en los alrededores de la plaza Castelar, aunque mi viaje vitalicio se pueda resumir en lo que va de la esquina del guardia al cementerio de Elda o de Petrer.

sábado, 11 de febrero de 2017

LA VIDA ES UN GAS. ¨Para Loli y su Manolo¨


Cualquier final supone haber tenido un principio. Los hay de todos los colores, pero, no hay colores para tantas cabezas. Se nace y se muere casi sin querer, pero, lo verdaderamente importante es lo de en medio. Hay constantes gases evaporándose hacia las estrellas que, con suerte, al partir dejan estelas de amor adheridas a quienes abandonan, como dulce pegamento eterno. Solo se siente la ausencia cuando el corazón late incompleto. Y eso solo se siente si alguien te lo completó. Si una llama se extingue con alegre humo perfumado, celebra haber participado de su feliz aroma. Las pérdidas se valoran por la cantidad de plenitud que nos aportaron. La vida es un gas de colores a punto de evaporarse y, sentirse volátil, pasajero apenas, nos hace tan bellos e impredecibles como un arcoíris tras una tormenta vencida por un tímido rayo de sol. Triunfar en la vida es conseguir que te quieran y que la muerte sienta desasosiego al hacer su trabajo contigo. Algo así debe haber pasado en este caso. La Lola me lo ha dicho y no hay más que hablar.
 

viernes, 3 de febrero de 2017

CORAZONES TAN VIEJOS QUE SE NIEGAN A MORIR


Se puede amar sin hacer el amor como un par de atletas, tan apasionadamente que, llorar tras los temblores, es obligado. Por el camino se va perdiendo de todo, cabello, dientes, movilidad y belleza si alguna vez se tuvo. Aunque si el vivir cumple su propósito dejándote tirado en plena vejez, no te lamentes, la juventud pasó por ti, y esa maravilla te pertenecerá para siempre. Otra cosa es lo que hayas hecho con ella. Lo gracioso es que no hay más de una oportunidad para dejarla atrás sin pena, agotándola con su uso y abuso, dejando así un bonito cadáver. Aunque, si te mueves al ritmo de tu tiempo, extenderás sutilmente ese milagro. Hasta la desaparición pasará por ti como un dulce sueño. Y creerás hacer el amor con la muerte. Al menos no será ella la única que jode. Nos engañan constantemente. Un corazón viejo y roto está capacitado para amar y enamorar. Unos ojos velados por cataratas pueden ver profundamente casi sin mirar. Ser decadente implica que alguna vez se ha sido deslumbrante. No es una ley fija, pero hay corazones tan viejos, dignos y aguerridos que, se niegan a morir en vida. El trabajo es arduo y al alcance de muy pocos, pero debería ser el modelo para todos. Y simplemente es una sugerencia, faltaría más.

jueves, 26 de enero de 2017

FRUTO MORTAL


En mitad del desierto hay un árbol frondoso que vive como si ya fuera un palo, tan bueno para brasear costillas como para crujirlas. Tiene frutos de húmedo engaño, sobre todo para quien se acerca con el hambre del engreído. El árbol da sombra como laberinto de hielo para quien quiere arrimarse con dudosa intención. Tiene raíces tan hirientes y profundas como el abandono. Es una dirección que indica el final para quien se cree comienzo. Sus ramas son armas para quien quiera columpiarse en ellas. Es la ley del desierto. Es aviso para incautos pedantes.
El árbol es una necesaria justicia poética que golpea realidades, infamia y mediocridad. En sus anillos concéntricos se esconde la savia de un tiempo vengador tan útil como sabio. Los infames leñadores que se proponen tumbar su rectitud se encuentran con un tronco rocoso expulsando lava. Y al salir deshonrados y chamuscados es cuando comprenden que ese arbolito es, únicamente, apto para el suicidio. 

jueves, 19 de enero de 2017

EMPAREDADO DE MIEDO


Siento miedo al mirar al principio. También lo siento cuando oteo el final.
Si lo que hay en medio tan solo se trata de un juego de letras, mejor no haber aprendido nunca a leer.
Quizá por eso me gusta tanto la pechuga de gallina.
Cuando de niño me preguntaban por lo que deseaba ser, respondía que millonario. Ahora sé que la respuesta adecuada hubiera sido "valiente". Aunque no tengo mala conciencia. El candor no es censurable.
Entre la salida y la llegada solo queda mezquindad, desatino y escozor.
Es muy triste saber cómo se ejerce la excelencia y acabar haciendo borrones.
Con el tiempo he descubierto lo que calma mi sórdida desazón: conseguir que alguien me ame descontando las generosas almas que no merezco.
En el barro busco tesoros, sin pensar que mis manos son el agua y la arena.
También he tenido suerte cuando borracho he olvidado mi carne de gallina y he evitado cualquier cazuela.
Emparedado de miedo, tiemblo, molesto y rezo.
De nada me servirá rezar cuando mi traje de molla y piel se pudra si no queda nadie para llorarlo, calmando así mi miedo.