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viernes, 11 de agosto de 2017

LA SOLEDAD DEL POBRE


Fue querido mientras tuvo billetes que gastar, mientras las fiestas corrieron por su cuenta. Los conocidos se agolpaban en su puerta, arreglados y perfumados, dispuestos a hacerle la existencia más alegre, más amena. Si no sabía a donde ir siempre había quien le sacaba de apuros y le indicaba el sitio de moda en el que la diversión refulgía obscenamente en exceso. Si no sabía qué vino pedir, el recién experto enólogo por un curso gratuito ¨on line¨, lo sacaba de la indecisión con los matices de color en las mejillas que da ser un redomado caradura. Si necesitaba consejo en la forma de vestir, un ganado de ¨personal shopper¨ salía en desmandada jauría para hacerle ser un tío fino y elegante y dejarle la tarjeta en harapos, o simplemente desnuda. Si no sabía mantener conversaciones interesantes con chicas interesantes, no le faltaba experimentados ¨gígolos¨ que lo llevaban a los sitios de alterne más lujosos. Fueron días de vino y rosas que con gusto ¨degustó¨ hasta que, la falta de frescura monetaria agrió el vino y pudrió las rosas. Los acreedores se agolpaban en la puerta. Y los números de teléfono antes llenos de amistades de rápidas respuestas después se llenaron de desconocidos con el móvil desconectado. Nadie ya parecía conocerle. Solo respondió el último de la lista, uno que apenas recordaba, uno que no le acompañó en ninguna fiesta. Los honrados aburridos no sirven para hacer el imbécil.
Cada cual hace con su dinero lo que quiere. Tanto si sabes lo que quieres, o no.      

sábado, 15 de julio de 2017

HUMANA NATURALEZA


Somos la causa del deterioro de la naturaleza o su inocente natural producto. A nadie preguntan antes de llegar si es su destino deseado o no. La cultura del bien o del mal es un artificio ficticio al albur de un planeta sofista como pocos. La intención es un objeto tan maleable como inútil. Hay quien nada más venir, está deseando salir. Hay quien entra y malgasta su maravilloso tiempo en despreciar al resto culpando a la gente de su propia total ineptitud. Hay árboles a los que el bosque les impide ver lo que son. La semilla de la ignorancia crece en los más inhóspitos parajes, de tal modo que la fuerza de la cantidad abarata cruelmente a la calidad. Venimos para partir. Somos naturales. Somos montón y somos soledad. Somos tan naturales como lo son un festín de insectos en un cuerpo carnal recién abandonado de vida. Somos tan inocentes como lo es el mundo al que pertenecemos. La humana naturaleza es y será lo que siempre ha sido. Creer en un juez capaz de discernir del bien o del mal, es una hermosa manera de perder el tiempo. Y aun así, no vale la pena comprender la triste realidad. No me gusta la humana naturaleza tal cual es. Tal cual soy. Aun a mi pesar, prefiero soñar. Aproximadamente es lo que pienso.   

viernes, 7 de julio de 2017

NECESITO UN CAMBIO


De tanto dejarme llevar he llegado a un sitio alejado años luz de mí. No me reconozco. El que se afeita en el espejo no soy yo. El que camina con mis piernas es otro. El que pide un menú de crisis en el restaurante chino no lo hace con mi voz. El que gasta mi dinero en un tugurio de apuestas lo hace sin mi consentimiento, yo nunca apostaría a que el CD Eldense pierde doce a cero en ninguna competición por benéfica que fuera.
Me siento como un vulgar demonio dentro de mi propio cuerpo deseando que llegue cuanto antes el sacerdote exorcista que el obispado provincial designó. Estoy viendo Telecinco a la hora de comer y es un indicio que cualquier juez convertiría en sospecha si me hubiera conocido en el pasado. Estoy viendo un programa en el que va gente necesitada de cambios en sus vidas y tres personas expertas en estilismo consiguen con un sencillo corte de pelo y unos humildes trapos cambiar lo que ocurre más adentro de la piel. Estoy a punto de llamar, pero el que ya no soy yo prefiere darle al uno en el mando a distancia y sale una sesuda entrevista a pie de calle a un tal DJ Kiko mientras sale del gimnasio y se monta en el coche. Necesito un cambio con total urgencia. Yo no era así. Si alguien puede ayudarme que me haga una perdida, prometo contestar.  

viernes, 23 de junio de 2017

ABANDONO Y PÉRDIDA


El abandono produce inseguridad, rabia y confusión. Tras una ruptura quedan expuestas las heridas en el tablón de anuncios dejándote tan vulnerable y descosido que te crees incapaz de reconocer tus propios pedazos tras la implosión. Cuando inesperadamente se rompe lo irrompible no solo se llevan amor y sangre, te dejan con lo que nunca fue tuyo. Obligado a ser el muerto y el velador a la vez, el enterrador y el enterrado, la ausencia y el adiós, el utensilio inútil, la edad acumulada y la vejez. Quien más puso, más perdió. Quien más amó, más adelgazó. Los amores destruidos engendran locura, pero también oportunidades para el crecimiento. Caer en la mayor de las tristezas, ofrece una nueva visión. Cuando se agota la oscuridad, la mínima luz es el mejor de los estímulos para rebotar y saltar con renovado límpido ímpetu. Y en ese instante el recién estrenado orgullo vuelve a hacer de las suyas. Realmente nunca te había abandonado, tan solo habías olvidado que lo tenías. Y entonces sientes el abandono y la pérdida pasados como un tránsito de obligado cumplimiento para obtener una dulce venganza contra quien no supo ocuparse de ti, contra quien al abandonarte abandonó lo mejor que tenía y sin remedio, te perdió.