jueves, 7 de marzo de 2013
LO POSIBLE
No hay límites para el deseo bajo el manto de la locura. El periodo de crecimiento no debe detenerse bajo ningún concepto. La velocidad debe incrementarse aunque el tiempo se acabe. Tras el golpe llega el dolor. Tras el gasto llega la deuda. Lo importante es no parar. Subir y subir alimentando civilizaciones enfermas de satisfacción. En un barrio humilde ya no cuecen habas. En un mundo al borde de la disolución el hambre ha pasado de moda. En un mundo de prisas ha nacido una niña embarazada. A la información no le da tiempo a propagarse. Y la vanidad padece obesidad mórbida. Pero no es época de análisis. Se trata de correr para que la realidad no te pille. Hasta la muerte parece haber perdido el ritmo. Dicen que está bajo tratamiento psiquiátrico de tanto recoger vivos sin vida. De tanto recibir viejos manipulados por clínicas desaprensivas que prometen juventud vigorosa donde solo hay cansancio. El horizonte está plagado de vendedores de fe. Todo es posible si se insiste. La ilusión engendra y destruye a la vez. El motor de los sueños es la necesidad. Y lo posible jalea desde los márgenes.
jueves, 28 de febrero de 2013
SUEÑOS MOVIDOS
Recordar sueños agitados preocupa. Vivirlos, ocupa.
Sentir la vorágine del mundo en una panadería, asusta. Comer el pan, alimenta.
El infierno fluctúa entre un horno de pizzas y un crematorio, para seguir nutriendo y atemorizando al personal. El tiempo correcto de cocción produce apetencias, mas el fuego excesivo las carboniza.
Arden nubes por vientos del sur que al enfriarse caen como barrotes afilados para esclavizar la tierra. Los sueños movidos acaban en inquietantes pesadillas.
Filmar sin pulso firme agita los guiones de las películas más lentas y aburridas, sin conseguir que dejen de serlas. El fracaso y la frustración revolotean con ahínco sobre todo plan de éxito. Persecución y alcance. Semilla y fruto. Carrera eterna.
Buscar es moverse, como encontrar es morir.
Una competición hacia el cementerio, anima cualquier reunión falta de chispa. Llevar el dorsal número uno, no asegura victorias. Se trata de correr y correr sin motivo como alma que lleva el diablo.
A sueños veloces no les atrapan vigilias.
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