Google Website Translator

viernes, 9 de enero de 2026

POSITIVA SOLEDAD

No hay que temer a los espacios de soledad. Así estamos en ocasiones y así nos marcharemos. No hay que temer quedarnos a solas con nosotros mismos, porque ese es el primer paso para poder estar con los demás. Somos cúmulos de seres solitarios, sedientos de compañía y necesitados de compasión. Vivimos con el corazón de nieve, defectuoso como un helado desechado por un niño que no lo elige y cae, derritiéndose sobre el asfalto, en un caluroso mes de julio. Somos carne de cañón esperando volar por encima de nuestras inquietudes, rebozados en temblor y desesperación. La certeza de la incertidumbre nos devora como un depredador inevitable. Quien acepta la derrota se sitúa en la mejor de las posiciones para vencer. Quien comprende que su éxito depende de tender la mano a quien fracasa ahuyenta sus propios miedos y, con ellos, sus soledades. El frío más exacto puede reducirse con la imprecisión que aporta la duda. El hueco, cuando se elige la exclusión, se convierte en un agujero que nos llena de odio y nos deja a los pies del error, sin entender que salir del miedo y de la soledad solo es posible mediante la inclusión. Somos sombras solitarias tapando la luz, sin saber que la luminosidad está muy cerca, en la puerta de al lado. Solo hay que cruzarla juntos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario