Fórmula compuesta de música y lectura que busca poner la piel de pollo. Con la música seleccionada debería bastar, pero debo juntar palabras de mi magín por hacer algo. Gracias por la visita.
Google Website Translator
viernes, 8 de abril de 2022
PRUEBA Y ERROR
El día cayó tan solitario como un cadáver tirado a una fosa sin ser común. El chaval tenía tantas perspectivas como una agenda vacía de apuntes de cualquier año vencido. Se fue a la cama sin cenar para aligerar sueños y pesadillas, esperando despertar así lo más limpio posible. Las legañas fueron persianas de metal al abrir los ojos, el dolor de estómago fue de fuego y el de cabeza de los que no se olvidan. Estuvo todo el día maldiciendo los cuidados pretéritos, escupiendo palabrotas de esas que pudren el diccionario. Estuvo todo el día andando por la casa como un demonio contrahecho, dejando un rastro de peste y bilis hasta que comprendió su error.
El día estaba cayendo como el anterior, pero iba a cambiar el planteamiento con furia. Se puso sus mejores galas mientras sonaba alto un disco de punk y rock grasiento. Decidió cenar en un bar donde la carne la ponían de entrante y los abstemios se abstenían de ir. Llamó al camello sin poner límite al dispendio ni al remordimiento. Fue pisando fuerte toda la noche, hablando con sentencias, como lo hace un pastor desde su púlpito. Bebió y consumió tóxicas sustancias hasta tocar el cielo del amanecer. Despertó al lado de un cuerpo que no era el suyo. Se vistió y se despidió como un dios de la elegancia. De camino a casa le acompañó un placentero bienestar al comprender que el cambio de conducta le llevó al mayor de los aciertos.
Otro día cayó fulminante como lo hace un enfermo terminal, pero esa es otra historia.
viernes, 17 de diciembre de 2021
FUIMOS DOS Y MÁS
Es 17 de diciembre, un año después. Y te escribo una postal que ya no recibirás. Soy tu cartero y sin embargo no podré hacerte la entrega. Se ha perdido de camino a casa. Te fuiste a ningún lugar sin querer, queriendo. Por aquí todo sigue bien, espero que por allí también. Me falta, tu paga, tu rara generosidad y tu sonrisa de ratón feliz. Pasado mañana iremos a ver a quienes venían a verte. Cosa a día de hoy que me parece natural. Al desaparecer tú, ya no me queda nadie a quien despedir del libro de familia, pero como deberías saber, siempre creí que la verdadera familia no solamente es donde caes, sino que también es la que se crea sin lazos genéticos, simplemente con la fuerza del amor sin más, por cursi que parezca. De hecho, estaba destinado al desecho si no hubiera encontrado la ilusión que siempre perseguí. Te escribo para contarte que en nuestra casa se han caído a pedazos todas las paredes, pero solo para hacerse más grande. Tengo dos sobrinas sin serlo. Otra madre, sin serlo. Hermanos y hermanas sin serlo. Y un amor que lo es. Vamos juntos de camino a casa. Nosotros dos y muchos más.
viernes, 5 de noviembre de 2021
LA LLEGADA
Trátame con dulzura si llego.
Decaer no tiene que ser traumático, más que nada por no haber estado nunca arriba. Las escaleras son caminos quebrados en dirección al sótano.
Trátame bien si rompo la cinta de llegada. Besos y flores. Agua fresca y batín a cuadros. Sonrisas o carcajadas también me valen.
En ti deposito mi memoria cuando la pierda. Recuerda cuánto te quise.
Cuando llegue habré triunfado si queda alguien cerca sin suficientes motivos para odiarme. Alguien a quien mis tozudos disparates les sean livianos, simpáticos, inofensivos. De mí depende llegar con posibilidades de que lo anterior se cumpla. Y si mis dientes se caen será por haberlos apretado con fuerza para conseguirlo.
Unos llegan antes que otros. Y no es lo importante. Otros se quedan como estaban al salir. O peor. Y eso sí es importante evitarlo.
Trátame con ternura si lo he merecido. Besos, susurros. Abrazos, canciones.
Aunque sea un amasijo de huesos o una cáscara quejumbrosa trátame bien si llego, para que la muerte recoja un alma querida, inservible para ella, insobornable por tanto.
viernes, 4 de junio de 2021
REBOTE
Al llegar a ti encontré la otra orilla, mi otra orilla. Al principio me sentí como Colón avistando tierra, al límite de la humedad y de la escasez, casi al final descubriendo de nuevo el principio. Esta historia es la historia de un náufrago renacido, sin crédito ni redención al que se le recupera en el límite del tiempo. Estaba condenado por acumulación de decisiones ausentes de acierto, sin saber que me estaba dirigiendo hacia una salvación inesperada. Buscar el precipicio, de rebote te puede llevar a la cima. Como a los grandes descubridores, para encontrar algo, antes se necesita estar perdido. No fue fácil, pero mereció la pena. Los más afortunados tienen un historial pleno de apuestas perdidas. Espoleado por el infortunio, infamado e incompetente, encontré la cura. Saqué las heridas a pasear y tú las mandaste a paseo. Todo fue y es como la primera vez. Podría no haber sido así. Millones de almas arden bajo nuestros pies al no haber llegado a buen puerto. Por entre los muertos vuelan nuestros placeres hasta que nos unamos a ellos. Hace mucho tiempo que dejé de quejarme. Hace tiempo que tu mano me dio una nueva mano de pintura.
Y de rebote sonrío resplandeciente.
¿Bailas?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)