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jueves, 14 de marzo de 2013

RAZONES PARA VIVIR


Mi sitio estuvo ocupado por infinidad de almas de mejor carácter, de mejor utilidad, de mejor belleza.
Antes de mi llegada ya se cruzó la meta, ya se cubrió el cielo de altruismo, ya fue lo que tenía que ser.
La huella de los muertos no será superada por lo que aporte mi insectívora vida.
El listón está tan alto que ni lo veo.
El sufrimiento padecido por los ausentes ha sido tan extremo que mis hombros no soportan el crucero de lujo en el que me deslizo. No se puede vivir pidiendo constantemente perdón por ello. 
Avergonzado ingiero un plato de arroz y lentejas. Avergonzado sacio mi sed. Avergonzado reclamo respeto y amor. 
No sé donde meterme para que el rayo no me parta. Para que la mirada del altísimo no pierda el tiempo en objetos malogrados, por muy suyos que sean. Él también se equivoca. Negarme no le exime del error. Yo soy la prueba. Cinco décadas tocándole las pelotas, suavemente eso si. Y no es mi intención amargar a quien ha acertado en todo lo demás; a quien me ha dado razones para vivir, poniendo a mi lado a héroes y heroínas capaces de quererme.

jueves, 7 de marzo de 2013

LO POSIBLE



No hay límites para el deseo bajo el manto de la locura. El periodo de crecimiento no debe detenerse bajo ningún concepto. La velocidad debe incrementarse aunque el tiempo se acabe. Tras el golpe llega el dolor. Tras el gasto llega la deuda. Lo importante es no parar. Subir y subir alimentando civilizaciones enfermas de satisfacción. En un barrio humilde ya no cuecen habas. En un mundo al borde de la disolución el hambre ha pasado de moda. En un mundo de prisas ha nacido una niña embarazada. A la información no le da tiempo a propagarse. Y la vanidad padece obesidad mórbida. Pero no es época de análisis. Se trata de correr para que la realidad no te pille. Hasta la muerte parece haber perdido el ritmo. Dicen que está bajo tratamiento psiquiátrico de tanto recoger vivos sin vida. De tanto recibir viejos manipulados por clínicas desaprensivas que prometen juventud vigorosa donde solo hay cansancio. El horizonte está plagado de vendedores de fe. Todo es posible si se insiste. La ilusión engendra y destruye a la vez. El motor de los sueños es la necesidad. Y lo posible jalea desde los márgenes. 

jueves, 28 de febrero de 2013

SUEÑOS MOVIDOS



Recordar sueños agitados preocupa. Vivirlos, ocupa.
Sentir la vorágine del mundo en una panadería, asusta. Comer el pan, alimenta.
El infierno fluctúa entre un horno de pizzas y un crematorio, para seguir nutriendo y atemorizando al personal. El tiempo correcto de cocción produce apetencias, mas el fuego excesivo las carboniza. 

Arden nubes por vientos del sur que al enfriarse caen como barrotes afilados para esclavizar la tierra. Los sueños movidos acaban en inquietantes pesadillas.   

Filmar sin pulso firme agita los guiones de las películas más lentas y aburridas, sin conseguir que dejen de serlas. El fracaso y la frustración revolotea con ahínco sobre todo plan de éxito. Persecución y alcance. Semilla y fruto. Carrera eterna. 
Buscar es moverse, como encontrar es morir. 
Una competición hacia el cementerio, anima cualquier reunión falta de chispa. Llevar el dorsal número uno, no asegura victorias. Se trata de correr y correr sin motivo como alma que lleva el diablo.

A sueños veloces no les atrapan vigilias.   

jueves, 21 de febrero de 2013

PREFERENCIAS



Por el camino quedan boletos arrugados sin premio. Deudas sin saldar. Feas acciones de propósito dudoso. Horas rellenas de minutos amargados que desprecian a sus segundos porque, esos minutos de envidia enconada, jamás serán horas. Al menos la tirria entretiene, haciendo liviano el paso del tiempo. Mejor enfermar con veneno que aburrirse. Mejor tocar timbres y salir corriendo con risas que esperar que alguien te llame y quedarte con las ganas, inmóvil en el sofá, mientras tus lágrimas cambian de canal aleatoriamente al caer sobre el mando. 
Se prefiere la solitaria felicidad del dominio al jolgorio de la triste empatía. 
La burla necesita pardillos tanto como la muerte necesita vidas.
En cualquier juego hay jugadores. En cualquier noche hay estrellas, aunque las nubes lo nieguen al ponerse delante y pícaramente se muevan con la argucia de un prestidigitador consumado.
Los personajes están para elegirlos. Alcanzar las preferencias no está al alcance de manos indolentes, pusilánimes o dirigibles.
En el arcén quedan los desprestigiados indecisos como boletos arrugados sin premio. A no ser que lo hayan preferido así. Entonces sus minutos serán horas.
El deseo cumplido se oculta tras las nubes, en cualquier estrella venenosa de la galaxia que prefieras.