Fórmula compuesta de música y lectura que busca poner la piel de pollo. Con la música seleccionada debería bastar, pero debo juntar palabras de mi magín por hacer algo. Gracias por la visita.
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viernes, 5 de noviembre de 2021
LA LLEGADA
Quien viene a luchar necesita un oponente, quien viene a bailar no. De hecho, la danza permite cualquier circunstancia, estar solo o acompañado, hacerlo con música o sin ella, teniendo motivaciones como rabia o alegría, o no. Quien pelea contra alguien, se equivoca de enemigo. LLegar aquí es una loca carambola que sabrás apreciar si piensas en los muertos infinitos que te precedieron, o en los que ni siquiera han hecho, ni podrán hacer acto de presencia. Antes de existir hay una vasta nada de méritos echados a perder. Y si eres uno o una de esos al que le dan piernas, brazos y sangre, mejor será agitarlos en una pista de baile que en un cuadrilátero. Y no escuches a alguien que baila como un pato ebrio y que solo sabe pelear huyendo. Venir puede ser una bendición o una putada de las gordas. No saber que hacer es humano. Hacer sin saber, es pura necedad. La quietud puede ser una virtud, pero también puede ser la peor de las maldades. Si en medio de un baile pisoteas a alguien caído y te muestras indiferente a su derrota, seguirás bailando como un solitario triunfador colgao, sin darte cuenta de que la fiesta mucho antes acabó. Alguien dijo que pertenecer es fruto de la generosidad. En toda fiesta hay un tonto y descubrir que solo quedas tú en ella, pues blanco y en botella.
Quien viene a bailar y no encuentra pareja, no es fatídico. Sí lo es para quien viene a pelear y no entiende que el único enemigo al que tiene que vencer es a sí mismo.
¿Bailas?
viernes, 4 de junio de 2021
REBOTE
Al llegar a ti encontré la otra orilla, mi otra orilla. Al principio me sentí como Colón avistando tierra, al límite de la humedad y de la escasez, casi al final descubriendo de nuevo el principio. Esta historia es la historia de un náufrago renacido, sin crédito ni redención al que se le recupera en el límite del tiempo. Estaba condenado por acumulación de decisiones ausentas de acierto, sin saber que me estaba dirigiendo hacia una salvación inesperada. Buscar el precipicio, de rebote te puede llevar a la cima. Como a los grandes descubridores, para encontrar algo, antes se necesita estar perdido. No fue fácil, pero mereció la pena. Los más afortunados tienen un historial pleno de apuestas perdidas. Espoleado por el infortunio, infamado e incompetente, encontré la cura. Saqué las heridas a pasear y tú las mandaste a paseo. Todo fue y es como la primera vez. Podría no haber sido así. Millones de almas arden bajo nuestros pies al no haber llegado a buen puerto. Por entre los muertos vuelan nuestros placeres hasta que nos unamos a ellos. Hace mucho tiempo que dejé de quejarme. Hace tiempo que tu mano me dio una nueva mano de pintura.
Y de rebote sonrío resplandeciente.
¿Bailas?
viernes, 30 de abril de 2021
ESTADO DE INQUIETUD
Si buscas un sitio es que necesitas saber a donde ir. Sentirte extraño es tu estado natural. La inquietud te inquieta, te arde, te adormece y no encuentras la forma de salir del fornido letargo. Pareces una figura de mármol en medio de un vendaval, un figurante borroso en una imagen de acción, una sombra en una tarde soleada, un incomprensible desliz en terreno llano. La pendiente es de fatídica inclinación.
Parece que nada esté hecho para ti. Buscas una salida en el callejón, un asidero en el precipicio y una fortaleza en la debilidad. Cuando te rodea la indecisión, decides no moverte. Cuando te impulsa la ingravidez, te conviertes en pálido cemento. Y cuando la ansiedad es tu pulso acelerado, te quitas de en medio como vapor de agua en ebullición. La mañana más vulgar acaba estropeando tu noche más excelsa. La piel se torna roca al perder el sentido y el beso más dulce te parte los labios dejando púrpura el mentón. El golpe es la forma en que se expresa el corazón al latir. La fiebre te hiela y el tiempo te devuelve al cascarón. La vida es un fugaz intervalo jocoso entre el nacer y el morir exento de importancia. Escuece no comprender tamaña simplicidad. Es frustrante sobremanera buscar un sitio en la eternidad, sobre todo si no entiendes que solo perteneces al instante. Eres material de olvido como absolutamente todo el resto lo será.
jueves, 1 de abril de 2021
BARATIJAS
Son las diez y los bares han cerrado. Los corazones encendidos se abortan como luces en un cortocircuito. Todo se oscurece y las almas desvanecidas huyen con pánico dejando a su paso cadáveres tan vacíos como madera podrida. Huele a abandono y hastío mientras el señor de la limpieza recoge el último cascarón. Por entre los residuos quedan ilusiones y promesas tan rotas, tan sucias, tan finas, que ni todas ellas juntas harían un recuerdo decente.
Hubo un tiempo en el que cualquier pestañeo podía provocar una avalancha, cualquier silencio temblor y cualquier deseo satisfacción. Las noches comenzaban al atardecer y el amanecer solo era un eterno suspiro. El amor se malgastaba en un instante y el placer renacía a cada agotamiento. Hasta los lugares comunes llegaban a parecer insólitos. La intensidad no dependía de un buen plan, simplemente estaba ahí. La depresión era una resaca y el dolor un mero tropiezo a punto de pasar.
Son las diez y el cementerio acaba de abrir. Hay flores para parar un tren y perfuman los caminos del Señor con ironía sutil. La tierra prometida abruma con su esplendor por entre sarcásticos epitafios dejando, ahora sí, recuerdos como puños con absoluta rotundidad.
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