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viernes, 10 de agosto de 2012

EL FINAL ACABA DE EMPEZAR



Lo imposible se advierte al nombrarlo. La encrucijada se pliega a una decisión errónea. Y la herida no deja de supurar bajo la venda. 
En la esquina se traman dobleces, en el cementerio vuelan folletos de una estafa y en los ojos crecen cataratas.
El seguro de incendios ha caducado cuando solo quedan cenizas.
La adicción se apacigua con fe y la fe toma el relevo anulando la perturbada razón.
Un tumulto se sofoca con individualidades, igual como el ego se diluye en la insatisfacción. 
El final huye del principio como el sol del hielo, pero son lo mismo. 
Trozos del puzzle se perdieron al sacarlos de la caja y nos obstinamos en componerlo, esperanzados y optimistas. 
Es posible que vivir sea inventarnos la vida. Y que no haya otra forma de hacerlo.
Si acabaremos mal, nos queda disfrutar del trayecto matándonos de amor, soñando flores al cruzar el camposanto, arañando risas a ceños fruncidos, contando abrazos en la guerra o jugar a que la desgracia solo pertenezca a los dioses.
Acabo de nombrar lo imposible, tomar el camino desacertado y quitarme la venda dejando la infección a punto de empeorar.

viernes, 3 de agosto de 2012

CULO DE GOMA Y CORAZÓN ENAMORADO



Amar es apagar el miedo a manguerazos de esperma. Sonreír frente a las noticias de un televisor llorón. Masticar y alimentarse sin comida. Disfrutar de las cosas que no se ven de tan pequeñas. Lavar el coche con el sudor sobrante de una noche sexualmente activa.   
Se enamoró de un culo de goma. Descubrió que la importancia no está en el objeto, está en el hecho. Vivió su historia de amor sin miedo al que dirán. La gente con temor encuentra dificultades para ser feliz. Lo normal se esconde en el cínico deseo de la imposición que se propaga como un virus en un cuerpo debilitado. 
Su chica de látex le daba todo sin quitarle nada. Él le regalaba flores de plástico, por supuesto. 
Vale que fuera parca en palabras, que no supiera cocinar, que no pudiera tener hijos. A cambio de esas menudencias, ella siempre estaba dispuesta y receptiva, sin quejas ni estériles discusiones, y además su piel no envejecía.
Las noches de primavera en el jardín eran inolvidables, sobre todo cuando después de la cena acababan desnudos en la piscina y ella flotaba como una diosa mientras él se hundía como lo hace un humano relleno de huesos creados para la fosa.
Aguantó lo que pudo. Hasta que la cercana muerte transformó la sangre bombeada de su corazón en miedo líquido.
Ella se recicló en una caja de cincuenta preservativos y él en orgánica materia dispersa en la normalidad. 
A su manera seguían dando felicidad a otros.

viernes, 27 de julio de 2012

GEO-ESTACIONAMIENTO EQUIVOCADO



La necesidad de cambiarte es igual a la capacidad de mejora que yo tengo. O debería ser así. Por tanto hablamos de cero. 

Si odio o deseo, simplemente se debe quedar en casa. 

La denostada palabra respeto no está de moda. Llamadme anticuado, incauto, papafrita. Soy todo eso y más que me callo por no regodearme en la ruindad. 

Bastante tengo con intentar domeñar al ser que habita en mi. Gigante empeño que rara vez consigo. 

Al nacer caí en mi, sufriendo un caso irrefutable de geo-estacionamiento equivocado. El responsable de escribir las coordenadas estaba ebrio y en una rave.
A mi no me tocaba ni este cuerpo, ni esta cabeza, ni esta alma atribulada. Lo juro por mis padrinos. 
No debería necesitar ayuda, pero la necesito tanto como la necesidad que siento por querer cambiarte. Pero una pizca de lucidez (que no tendría si fuera quien debería ser) me hace agachar la nuca ante tamaña insensatez.
Una y otra vez me enfado con el culpable de mis trastornos. Yo no tendría que ser este que soy. Todo por un quítame allá esas coordenadas en un GPS más desactualizado que un casete de chromo. Y eso que el código binario, cuando yo nací, se escenificaba en el descampao:  o te da la piedra en la cabeza o no te da.
¿Con quién andará mi auténtico cuerpo? ¿Habrá dado la vuelta al mundo? ¿Habrá acabado el hoyo veintitrés bajo par? ¿Tendrá hijos ilegítimos? ¿Tendrá en el hall una foto dándole la mano al rey? ¿Habrá subido en globo?



jueves, 19 de julio de 2012

DEMASIADA SED


Hay un ogro sediento en su estómago, dunas en sus pulmones y astillas en su corazón horadado. Agota las botellas de colección como quien mal vende su único tesoro. Pisa cascos vacíos convirtiendo su casa en un centro de reciclaje de vidrio.
Sed de grados embotellados, esparcidos, derramados. Nunca había sentido tanta soledad destilada, tanta dipsomanía acumulada. La sed no se calma ni tras el vómito. Decidido sale a cumplir su decisión de hidratarse con más botellas sin importarle la añada, el precio o la etiqueta. Vuelve con los brazos como expositores de bebida: vino, tequila, whisky, cava, licor... Dará buena cuenta de todo sin orden establecido con la pulcritud que le permita su aguante; pero un corazón roto no tiene límite, sólo tiene sed. Decidir saciarla supone buscar con determinación no volver a sentirla. Todavía le queda ausencia y se lo toma con calma. Se desmaya con tranquilidad, sabiendo que al despertar no le entrará el pánico. Para desayunar tiene tres botellas de cava, dos de tequila y una reconfortante sed renovada. 
A media tarde su riego sanguíneo impulsa espeso alcohol. 
A media noche consigue derrotar al ogro. 
Al amanecer las dunas del pulmón son nubes y las astillas son pasta de carbón fundido que rellena totalmente su corazón calado.