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domingo, 18 de noviembre de 2012

HUESOS SOLITARIOS (A Teresa)



Aquí tienes un amasijo de huesos solitarios, escondidos en una carne limitada con el riego sanguíneo cansado.
Hasta aquí he llegado con lo poco que tengo y canto una aleluya. 
Aquí tienes una alma empapada de gruesa llovizna, incapaz de guarecerse. Los soportales están ocupados. Tiemblo desfallecido pero sigo cantando.
La gente corre a cumplir sus cometidos mientras yo sigo buscando el mío.
El traje se aleja de mi cuerpo, no se si porque lo desprecia o porque sencillamente no lo encuentra.
Sigo cantando en medio de un desierto arado para nada. Las raíces crecen ocultando el fruto. La humedad que me queda no nutre la tierra, tan solo la convierte en barro. 
Sostengo con dificultad maltrechos sueños, harapos de una esperanza vencida.
Aquí tienes zumo amargo de naranja sin recolectar. Folios abandonados a la puerta de un colegio. Promesas de un próximo cadáver.
Canto una aleluya por no ser desagradecido.
Aquí tienes lo que da sentido a mis huesos solitarios: el amor de ellos por ti.
                                                              

viernes, 16 de noviembre de 2012

CARNE PICADA



De todas las formas en las que se puede mejorar, me quedo con la de carne picada. Masa moldeable preparada para el fuego. 
Retornar a la infancia con aromas de hamburguesa, tomillo y cómic. 
Alentar la rebanada, desmontando huesos lanzándolos al aire para una vez en tierra olvidar el lugar que ocupaban todos los pasadores. 
Me reconozco más en ordenadas disgregaciones que en caóticas uniones. 
Que me piquen y me dejen secar al viento de palabras suaves. Igual que un ibérico embutido bien curado, con especias cuidadosamente seleccionadas.
Que me dejen colgado hasta que una harina en forma de pan me abrace.
Al fondo del pasillo oigo afilar cuchillos. Son como cantos de sirena que me atraen haciéndome temblar. Cuesta aceptar los deseos.
El abecedario ruge como cuando lo desconocía. La pureza me persigue sabiendo que solo quedan sombras. 
Pero mi carne picada son las migajas que he ido dejando desde niño. Y me indican el camino de vuelta a casa. A la tierra. A la nada. 

jueves, 8 de noviembre de 2012

NACIDO PARA LA FAMA



Tantas horas frente al espejo tiene que dar fruto. Tanto deseo debe traducirse en cumplimiento. Hay madera de sobra. La televisión será el ebanista, la oportunidad el trampolín y la actitud la popularidad. Faltarán manos para firmar contratos, colchones para recibir chicas y estanterías para depositar premios. Dicen los que están que comen de todo: pues se hace del cuerpo estómago. Dicen que se invierten los términos: pues se hace del ano boca. Los focos se encargarán de hacerla apetecible. 
El buzón acumulará cartas de banqueros ofreciendo coches de lujo en vez de vajillas y cartas de directores de revistas con cheques en blanco ofreciendo portadas. Al esmarfone llegarán fotos de fans con la vulva rasurada e invitaciones a fiestas privadas donde la droga es gratis, por supuesto. 
Lo malo es que se deben hacer cameos en series de éxito para mantenerse. Poco esfuerzo comparado con los que no saben alcanzar la popularidad sin él. Poco sacrificio comparado con quien sabe que la celebridad la da el trabajo y no al revés. Con quien sabe que lo excelente está arriba y la mierda abajo. Siempre ha sido así.
Tantas horas confundiendo la realidad con el reflejo y la celebridad con la fama, tiene que dar su fruto.     

miércoles, 31 de octubre de 2012

PEGADOS A LA MISERIA



Alguien cocina un guisado de ingredientes con Alzheimer en la avenida de la mugre. Su aroma no llega ni al hambre. Acaba en su propia intención. Igual que hacer un nudo teniendo muñones por manos. La carencia no llueve a gusto de todos. Para que haya un perro sin pulgas debe haber razas enteras infestadas. La falta de sueños alienta ramplonas realidades. Hay comisuras de labios que jamás dibujaron sonrisa alguna. El ánimo inmaculado es la diana del vicio. La chabola cobija golpes indiscriminados del mismo modo que el casino reparte bancarrotas. Hay barrios donde las estrellas son bombillas fundidas y el sol fuego del infierno. La música se escribe con gritos. Un padre abofetea al hijo. Una madre se encuentra a la hija sin haberla buscado. Se crece por inercia. Se vive por necesidad. El río viene espeso por el cieno. El mar se ahoga de marrón. 
El guiso no alimenta en estómagos podridos. 
Una infección encuentra un apartamento libre en la playa de la herida.
Los párpados son abanicos incapaces de espantar moscas.
El grado de suciedad es insoportable a ras de tierra. Por ello todas las almas sueñan con volar lejos, muy lejos; más allá de la sórdida miseria a la que estamos pegados en esta avenida de la mugre.