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domingo, 14 de agosto de 2016

LLÁMALO COMO QUIERAS


El alma humana es un cascarón vacío deseoso de ser llenado con lo que Dios planificó.
La precedente frase no es un dogma, tan solo es una posible dirección de miles distintas. Tan solo es una idea a falta de forma. Sirve para todos, creyentes o no. Dios puede ser todo y puede ser nada. En unos sitios se llama amor y en otros se puede llamar como cada uno quiera. Viene a ser lo mismo. Hablamos de un lugar donde la codicia no ha lugar. Donde el dolor no daña, ni la muerte engaña. Si todo está en su sitio, todo encaja. Llámalo ingenuidad dulce o placentera sensatez. En realidad, llámalo como quieras.
Somos seres espirituales de futuro corrupto que, durante el viaje, luchamos por llegar con alguna brizna de pureza intacta. El camino se presenta lleno de peligros e incertidumbres, pero también contiene emoción y belleza. Cuanto antes nos equivoquemos, antes podremos corregirnos. Somos seres imperfectos con capacidad para reconocerlo. La perfección tan solo pertenece a Dios. Dejémosle pues, a Él, tanta insondable responsabilidad. Y quedémonos con la pequeñez tarea de intentar ser felices, aunque sea por solo un instante, antes de abandonar huesos y conciencia, como quien los tuvo solo en préstamo, para un rato y nada más.
    

viernes, 5 de agosto de 2016

DENTRO HAY OTRO


Dentro habita otro que no soy yo. Va a su bola sin saber que es un parásito de mí y, por supuesto, no me da ni las gracias. Cuando me di cuenta crecía por su cuenta. En los primeros balbuceos sentí algo a lo que no le di importancia. Si yo iba a por el pan, él iba a por cerveza. Si yo juraba amor eterno, él salía sigilosamente de las promesas sin dejar un número de teléfono que echarse a los dedos recién evaporados de mi piel. Si yo ayudaba desinteresadamente a alguien, él le pedía remuneración. Si yo llegaba antes de hora a las citas, él llegaba tarde. Si yo obedecía a mi sentido del deber, él se debía a la incorrección. He vivido vidas paralelas sin poder evitarlo. Me he sentido mal y me he sentido bien. A nadie que le pase. Una vez un amigo me dijo si le podía dejar cincuenta euros y a la semana siguiente él le reclamó ochenta. Siempre me deja mal. Y si no estás atento, te acostumbras a sus cosas de cabrón. Igual me he dado cuenta tarde de que dentro de mí hay otro que no soy yo. Y a ese extraño debía combatirlo con uñas y dientes pero igual ya me ha ganado y ya no hay nada que hacer. Siempre me costó decir que no y, por quedar bien con él, he terminado quedando mal, muy mal, con los demás que no son yo. Dentro de mí ya solo queda él.    

sábado, 23 de julio de 2016

TRANQUILIDAD Y BUENA DISPOSICIÓN


Lo mejor para morir es dejar pasar la vida. Y hay gente que lo descubre sin tiempo para marcharse con tranquilidad y buena disposición. Lo más obvio suele ser lo más irrelevante.   
Entre un punto y el otro hay sufrimiento, miseria y enfermedad pero, también hay tenues trazas de felicidad ocultas deseando ser develadas, siendo éste el único esfuerzo que realmente merece la pena. Para unos puede ser levantarse temprano y salir a la calle a respirar el primer aire de la mañana con los ojos cerrados, para otros, remolonear en la cama hasta que a sus sueños les entre el hambre. Dos ejemplos bastan y todos tenemos uno. Solo saben lo que es ganarse la vida los que la entregan. Te dicen que acumules para ser alguien de provecho pero, es en verdad al contrario aunque, sinceramente tienen su algo de razón, el bien común no es de este mundo. Ser más listo, más hijo de puta o más miserable te pone al frente de la manada y, mira, más visible y admirado serás, así es de gorda la confusión global. Te dicen que los inútiles no hacen más que estorbar pero, a mi corto entender, ahora es cuando más necesitados estamos de poetas, músicos y soñadores improductivos.
Mañana dedicaré todo el día a mirar a hurtadillas a mi vieja madre enferma incapaz de limpiarse el culo y huérfana de movimiento independiente pero, pletórica de dignidad, con esos ojitos desapareciendo con un lento zoom y esa tranquilidad y buena disposición al haber sabido dejar pasar la vida casi sin molestar sabiendo que lo único que te pertenece es lo que das.
Y vendrá la muerte y le diré: conmigo no tendrás tanta suerte.

viernes, 22 de julio de 2016

SOY UNA GRACIOSA CUCARACHA


Si me pagas te cuento un chiste. Si me invitas lloro con credibilidad en tu entierro. Si sueltas la pasta empujo tu silla de ruedas hasta llegar al centro de salud. Como ves, sirvo para todo. Soy un hombrecito de goma que se estira hasta donde llegue tu cartera. Si necesitas a alguien que se escandalice con tus desvaríos, ahí me encontrarás por unos pocos céntimos. Si buscas compañía yo soy el objeto apropiado, mi alias es amistad, después de comer a tu costa. Si te pones generoso te cuento mis debilidades y, si te pones derrochador te hago un listado de mis limitaciones. Pongámonos en el primer supuesto: me vendo al mejor postor. Ahora en el segundo: no valgo para ser guarda-espaldas de nadie, corro como un condenado cuando hay que dar o poner la cara por alguien, y esto que puede parecer ruin se convierte en una característica loable para un cojo como yo. Sin duda soy tu hombre si puedes permitírtelo. No lo dudes, soy más barato que ocho sesiones en un psicólogo de consulta privada. Salgo más rentable que caer en una secta, al menos solo le meto mano a tu bolsillo sin arrasar alma y cerebro como ¨esas¨ suelen hacer. Dime lo que te falta que a mí me sobra. Por un módico precio te sentirás apreciado. Soy el hombre. Mi currículo me pone en valor. El libro de reclamaciones lo tengo sin estrenar y en el Es-bay tengo la mayor valoración que un vendedor pueda tener. No lo digo yo.
Una cosa, en agosto no me busques, estoy de vacaciones. Hasta las cucarachas necesitan descanso.