Google Website Translator

jueves, 17 de enero de 2013

SINTIENDO EL DAÑO GLOBAL SOBRE MÍ



Este peso no es humano. Me inutiliza y enloquece como una medicación desorbitada. Dejé de distinguir hace tiempo mis propios dolores de los ajenos, aun cuando los míos son gigantescos y los de los demás son del tamaño de bacterias. Y, ¡mierda!, los noto. Algo me dice que mi tristeza no es pura. Tiene moléculas extrañas, no se dónde, pero están. ¿Acaso no tengo bastante con lo mío?
Lamento cualquier daño global pero, ¿alguien se aflige por el mío?
En cualquier lugar, en cualquier instante, un ser sufre iniquidad, humillación y abuso. El daño hace estragos sin distinguir méritos ni currículo.
No quiero decir que mi parte no me la haya ganado, pero siento cínicos regalos y claro, no puedo con todo. Así no hay quien se concentre en gestionar su propio calvario.
Siento el daño global sobre mí. No es mucho, la verdad, pero es algo. Suficiente para quedar atenazado con su disperso aroma, para convertirme en un inválido por culpa de un ligero esguince.
Este peso no es del todo mío. La báscula marca una obesidad mórbida más allá de mi propia amargura. Miligramos invisibles de pena se acoplan como un viento fantasmagórico en la balanza electrónica cuando me subo en ella.
Seguro que está trucada. Mañana la empeño y me dejo de angustias.

viernes, 11 de enero de 2013

PERDERSE ES UN BUEN ESCONDITE



Un ejército cargado de munición salió a la busca del reo. Peinaron la zona concienzudamente, como se hace en una peluquería de lujo. 
No sabían cómo se llamaba, cuál era su delito, de qué forma vestía. Pero había que encontrarle, vivo preferiblemente.
La noche apagaba al sol dejando la luz de bajo consumo que es la luna.
El General decidió separar al destacamento en unidades de a tres. La estrategia no dio resultados. Por entre unos matorrales murió una liebre. Y a la hora convenida, volvió a juntarse la milicia con tan exangüe botín. En vez de liebre al ajillo hicieron ajillo a la liebre. Tras el ágape, los únicos huesos que quedaron a la vista fueron los de la tropa. Esperaron al amanecer como si fuera un desayuno.
Una nueva jornada de búsqueda estéril se consumió con idéntico resultado que la anterior.
El General reunió a la desmoralizada milicia para arengarles por última vez antes de que desertaran. Les habló firmemente a pesar de hallarse conmovido por su propia derrota: "Nadie podrá reprochar a un ejército valeroso y sacrificado falta de entrega cuando los objetivos no se alcanzan. Sobre todo si le piden un imposible. Y utópico es buscar a alguien que se ha perdido a sí mismo. No hay escondite mejor".

viernes, 4 de enero de 2013

UN NUEVO COMIENZO



La mejor forma de empezar el año es pensando en ti. Estirar el brazo y encontrarte.
Mirarme en el fondo de tus ojos. Deberte los trescientos y pico días que están por venir. Saciar la deuda. 
Ocultarme de lo demás bajo tu vestido. Ser inservible para todos menos para ti. 
Llegar a cualquier lugar antes de que me esperes. Reír antes de que termines el chiste. Desaparecer antes de que lo necesites. 
Cada año, el viejo mundo se muere con la esperanza de renacer a golpes de cambios. Para mi un nuevo comienzo es la continuidad. Quiero aburrirme de ti hasta la extenuación. Me divierte no tener sorpresas. Quiero tener mi futuro harto de pasado. Vivir extravagantemente me permite eludir frustraciones. Si caen macetas, que sea yo quien las tire. 
Enero será un buen año.
Todo lo que me espera corre tras de ti.
Voy a empezar el año robando una frase que no sé quién dijo: 
¿Quieres ser mi viuda?  

jueves, 27 de diciembre de 2012

SALIDA DE EMERGENCIA



En un cuerpo saturado se debe encontrar la salida de emergencia, en un cráneo con las ideas comprimidas, también; probablemente todo explote si no se encuentra, aunque bien mirado una salida¹ es. 
La física podrá resultar bárbara pero se la ve venir. En las fórmulas están los patrones, como en la Historia está incluida la repetición. 
El inofensivo vapor es un arma devastadora dentro de una olla exprés. Un padre pacífico es un portero de discoteca si no tiene nada con qué alimentar a sus hijos. En la presión es donde tiene sentido la salida de emergencia. En la vida es donde tiene sentido la muerte. Y en lo nefasto, la fortuna. 
Tengo el cuerpo ahíto de cansancio, la prole colmada de inexistencia y la mente comprimida por el vapor. 
Mi futuro es una necrópolis. Sin pasado digno de recordar. Fosa anónima y común.
Me aprietan cada uno de los órganos internos saturados de comprimido desorden. Igual reviento por no encontrar la salida. Pero tarde o temprano saldré. 
Lo juro. Tengo palabra. ¹Algo desperdigada quizá.