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jueves, 18 de agosto de 2016

NO SABES. (Pa mi Teresa)


Me empapo de frío cuando llegas y me arde oír el portazo cuando te marchas. Pervivo en el flagrante umbral, quieto y asustado, hasta que la última molécula tuya se despida. Es un momento jodido que cuesta pasar. Desearte es un arte. No sabes cuánto. Y prefiero que no lo sepas para que no me abraces por lástima o me beses por pena. Aunque lo que sí sabes es que no me importaría rebajar el nivel de orgullo si eliges llegar, a salir.
Dicen que los sueños raramente se recuerdan, al contrario de las pesadillas que se imprimen en el iris con tinta imborrable. Las que yo veo son solo una. Empieza con un golpe seco y acaba con mi desgarbada figura en parálisis permanente bajo el marco de la puerta abierta de mi casa oliendo el adiós que no me has dado.
Tras releer mis propias palabras llego a la conclusión de que mi sueño es nuestra realidad. Y de que mi pesadilla es mi solitaria ficción. No sabes el terror que me produce tu falta. Y sé que otro cuerpo podría ser la cáscara donde depositar mi amor. Pero no sabes la alegría que me da que seas tú la que da portazos en mis pesadillas; la que se deja besar; la que permite circular mis huellas por tu piel; la que sujeta mi desmoronamiento; la que desconfía de amores tan incuestionables como el mío. En definitiva: Que seas tú la que no quiere saber.
No sabes cuánto te quiero.

domingo, 14 de agosto de 2016

LLÁMALO COMO QUIERAS


El alma humana es un cascarón vacío deseoso de ser llenado con lo que Dios planificó.
La precedente frase no es un dogma, tan solo es una posible dirección de miles distintas. Tan solo es una idea a falta de forma. Sirve para todos, creyentes o no. Dios puede ser todo y puede ser nada. En unos sitios se llama amor y en otros se puede llamar como cada uno quiera. Viene a ser lo mismo. Hablamos de un lugar donde la codicia no ha lugar. Donde el dolor no daña, ni la muerte engaña. Si todo está en su sitio, todo encaja. Llámalo ingenuidad dulce o placentera sensatez. En realidad, llámalo como quieras.
Somos seres espirituales de futuro corrupto que, durante el viaje, luchamos por llegar con alguna brizna de pureza intacta. El camino se presenta lleno de peligros e incertidumbres, pero también contiene emoción y belleza. Cuanto antes nos equivoquemos, antes podremos corregirnos. Somos seres imperfectos con capacidad para reconocerlo. La perfección tan solo pertenece a Dios. Dejémosle pues, a Él, tanta insondable responsabilidad. Y quedémonos con la pequeñez tarea de intentar ser felices, aunque sea por solo un instante, antes de abandonar huesos y conciencia, como quien los tuvo solo en préstamo, para un rato y nada más.
    

viernes, 5 de agosto de 2016

DENTRO HAY OTRO


Dentro habita otro que no soy yo. Va a su bola sin saber que es un parásito de mí y, por supuesto, no me da ni las gracias. Cuando me di cuenta crecía por su cuenta. En los primeros balbuceos sentí algo a lo que no le di importancia. Si yo iba a por el pan, él iba a por cerveza. Si yo juraba amor eterno, él salía sigilosamente de las promesas sin dejar un número de teléfono que echarse a los dedos recién evaporados de mi piel. Si yo ayudaba desinteresadamente a alguien, él le pedía remuneración. Si yo llegaba antes de hora a las citas, él llegaba tarde. Si yo obedecía a mi sentido del deber, él se debía a la incorrección. He vivido vidas paralelas sin poder evitarlo. Me he sentido mal y me he sentido bien. A nadie que le pase. Una vez un amigo me dijo si le podía dejar cincuenta euros y a la semana siguiente él le reclamó ochenta. Siempre me deja mal. Y si no estás atento, te acostumbras a sus cosas de cabrón. Igual me he dado cuenta tarde de que dentro de mí hay otro que no soy yo. Y a ese extraño debía combatirlo con uñas y dientes pero igual ya me ha ganado y ya no hay nada que hacer. Siempre me costó decir que no y, por quedar bien con él, he terminado quedando mal, muy mal, con los demás que no son yo. Dentro de mí ya solo queda él.    

sábado, 23 de julio de 2016

TRANQUILIDAD Y BUENA DISPOSICIÓN


Lo mejor para morir es dejar pasar la vida. Y hay gente que lo descubre sin tiempo para marcharse con tranquilidad y buena disposición. Lo más obvio suele ser lo más irrelevante.   
Entre un punto y el otro hay sufrimiento, miseria y enfermedad pero, también hay tenues trazas de felicidad ocultas deseando ser develadas, siendo éste el único esfuerzo que realmente merece la pena. Para unos puede ser levantarse temprano y salir a la calle a respirar el primer aire de la mañana con los ojos cerrados, para otros, remolonear en la cama hasta que a sus sueños les entre el hambre. Dos ejemplos bastan y todos tenemos uno. Solo saben lo que es ganarse la vida los que la entregan. Te dicen que acumules para ser alguien de provecho pero, es en verdad al contrario aunque, sinceramente tienen su algo de razón, el bien común no es de este mundo. Ser más listo, más hijo de puta o más miserable te pone al frente de la manada y, mira, más visible y admirado serás, así es de gorda la confusión global. Te dicen que los inútiles no hacen más que estorbar pero, a mi corto entender, ahora es cuando más necesitados estamos de poetas, músicos y soñadores improductivos.
Mañana dedicaré todo el día a mirar a hurtadillas a mi vieja madre enferma incapaz de limpiarse el culo y huérfana de movimiento independiente pero, pletórica de dignidad, con esos ojitos desapareciendo con un lento zoom y esa tranquilidad y buena disposición al haber sabido dejar pasar la vida casi sin molestar sabiendo que lo único que te pertenece es lo que das.
Y vendrá la muerte y le diré: conmigo no tendrás tanta suerte.